Consideramos que determinadas situaciones constituyen una urgencia por definición, aunque cada especie animal tiene sus particularidades y cada situación concreta es irrepetible:
- El animal está inconsciente o muy decaído y apenas se mueve al tocarlo, llamarlo o ejercer sobre él algún otro estímulo.
- Tiene diarrea severa y vómitos, ambos constantes.
- Sangra.
- Pérdida de apetito durante más de 24 horas.
- Letargia o decaimiento que dure más de 24 horas.
- No orina ni defeca o no puede hacerlo.
- Respiración rápida, dificultosa, superficial o muy violenta.
- Toses severas y constantes, a veces acompañadas de vómitos.
- Ha ingerido algún veneno, medicina o producto químico que puede ser peligroso o se sospecha de ello.
- Ha sufrido un traumatismo severo como por ejemplo un atropello, ha caído desde una altura considerable, ha sido mordido por otro animal, etc.
En nuestra clínica recomendamos acudir, previa llamada telefónica, ante cualquier situación que el propietario considere urgente ya que es imposible saber si el animal tiene un problema urgente que ponga en riesgo su vida sin explorarlo debidamente. |